Se llama música cristiana a la
música que es dedicada a Jesucristo y realizada como una expresión del
cristianismo. El término engloba una gran diversidad de estilos musicales que
contienen mensajes bíblicos o letras de adoración, y cuya motivación principal
es la fe cristiana.
Se ha compuesto durante los últimos
dos mil años aproximadamente para manifestar tanto de manera personal como
comunitaria las creencias religiosas y la fe en Dios.
La definición de música cristiana,
así como su papel fundamental, su composición y su importancia, llegan a tener
diversas perspectivas que a veces varían según la denominación en cuestión.
Algunos la consideran una forma útil tanto para evangelizar, enseñar y
discipular al creyente,1 como para tratar aspectos del estilo de vida
cristiano.
MÚSICA DE CULTO O ALABANZA
La
alabanza cristiana es vista como una forma de adoración a Dios, la cuál
generalmente se desarrolla a través de himnos y cantos en un templo o iglesia,
como parte del servicio religioso o culto a Dios y como acto de presencia en el
acto de adoración que da la congregación cristiana. Ésta se puede contemplar en
las distintas denominaciones de creyentes15 y usar distintos tipos de
instrumentos musicales.
En
Occidente, la mayoría de las confesiones cristianas hacen uso de diversos tipos
de instrumentos para acompañar a su servicio religioso, sin embargo, algunas
denominaciones como la "Iglesia de Cristo", los primeros
Bautistas[cita requerida] y la Iglesia Libre de Escocia, históricamente, no
utilizan instrumentos señalando su supesta ausencia en el Nuevo Testamento.
Durante el siglo pasado, varios de estos grupos revisaron dicha postura y se
han dado cuenta de que en realidad, sí hay menciones de instrumentos musicales

